miércoles, 1 de agosto de 2012

LA LUCHA CONTRA EL TIEMPO


Tenemos tantas metas, pero tan poco tiempo para lograrlas o no? Seguimos teniendo en general, el mismo tiempo, las casi 24 horas del día. Y aún así, es como si el tiempo no fuese suficiente. ¿Suficiente para qué?
¿Qué estamos haciendo con respecto al pasado para que el tiempo no nos alcance?
Las luchas por los trabajadores permitieron que se redujera, en muchos países, la jornada laboral. De alguna forma, con respecto al pasado, tenemos más tiempo, pero esto no parece ser cierto cuando nos paramos temprano, trabajamos todo el día y al finalizar la tarde seguimos realizando actividades o cumpliendo con los compromisos y al llegar a casa sólo queremos acostarnos y descansar.
Ya las familias no parecen tener tiempo para reunirse, conversar y tomar decisiones. Ya no hay tiempo para forjar el carácter y alimentar el espíritu y por ello, cada día hay menos moralidad, principios y valores, por ello más familias se destruyen a diario.
Si aprendes a tocar un instrumento y poco a poco dejas de tocarlo, pierdes la práctica y también el gusto o placer que te daba. Lo mismo pasa cuando dejas de reforzar una relación de cualquier tipo: social, espiritual, laboral. Poco a poco vas perdiendo el interés hasta que ya no te importa, porque llenas de tu vida y tiempo de otras actividades placenteras o no, pero que en definitiva te apartan de lo que un día tanto quisiste.